Las cenas de los sábado siempre han sido importantes. Después tocan las copas y pasar un rato en el local que más nos apetezca.
Para ello esta vez, elegí un vestido negro, de corte bajo el pecho, que conseguí a principio de temporada.
Para ello esta vez, elegí un vestido negro, de corte bajo el pecho, que conseguí a principio de temporada.
Se me ocurrió combinarlo con estos zapatos negros estampados, de hace dos temporadas de Blanco, junto con un bolso de mano blanco, los pendientes de plata vieja conseguidos en un puestecito playero y dos pulseras. La más finita fue un hallazgo increible en el baúl de los recuerdos, ya que pertenecía a mi abuela.

...and she loves Marc.

